Nos han enseñado, aunque no explícitamente, que sólo con mucho llegaremos a ser plenamente felices. No comparto esta idea absurda. Podemos encontrar felicidad en las pequeñas cosas. A mí me hace feliz poder mirar una película con alguien que quiero mucho, reír con amigos, un día de sol afuera y también oler el pasto recién cortado. Si, me encanta. Sin dudas estas cosillas pueden cambiar mi humor en un día difícil. Simplezas. Vale la pena buscar esos detalles que nos acercan al ideal de felicidad. Si es que tal cosa como “absoluta” siquiera existe (quien quiera creer, que crea).
En definitiva, nadie puede darnos una definición exacta de lo que significa ser felices.. al fin y al cabo percepción del mundo es diferente para cada uno. Así que la felicidad, por lógica, también (JA como si la vida tuviera algún tipo de lógica). Todo lo que hacemos es tan exacto como sumar dos más dos y obtener por resultado un tres. De satisfacciones, de eso se trata intentar ser felices. Llenar ese vacío que aparece cuando queremos hacer algo y no lo hemos hecho aún. ¡Y qué bien se siente lograrlo! Según lo entiendo, es lo más parecido a la felicidad. Ah, fundamental es sonreír mucho, todo el tiempo si es posible, mejor aún si es mostrando los dientes, mi forma preferida: los cachetes se inflan, los ojitos se achinan y los ojos brillan… y por detrás (muchas veces) viene un no sé qué que suena algo así como “JAJAJA”. Ah, sí, una carcajada. Belleza pura.
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