- ¿Seguirá
lloviendo toda la estación?
- Sí. Como
siempre.
- Pero… se
están mojando las escaleras, la gente puede resbalar.
- Aún así si
no lloviera, la gente resbalaría igual. Todos sabemos eso.
- Para mí vos
estás equivocado. La gente camina firme sobre la tierra, nada más el agua los
distrae y los hace desviar de su camino. Pero siguen con las ideas bien puestas
de sombrero.
- No, y no me
hagas reír. Vos sos todavía muy chico para entender el mundo como realmente es. Cuando seas grande…
- “Cuando sea
grande” siempre lo mismo, al final hay que esperar para todo.
- ¿Ves? De a
poco vas creciendo.
- No, yo no
crezco, y yo voy a entenderlo todo cuando quiera, me rehúso a esperar a ser un
serio, miedoso y dubitativo ser errante como vos.
- Errante.
Qué linda está la lluvia, ¿no?
- Sí… igual
me sigue preocupando la gente en zapatillas ¡UY! esas sí que resbalan en las
vereditas. Habrá que tener cuidado entonces.
- Como
siempre.
- Como
siempre… Mejor me voy a dibujar, a vos la lluvia te pone raro.