sábado, 8 de junio de 2013

Amicizia

una expresión, un mito guardado
la creencia de todo lo que fue
el dejar partir sin razón suficiente
a boca cerrada, sin explicación

la diversa actitud ante el hecho
desigual posición o postura
intereses lejanos andando al olvido
un lugar, la palabra, un conjunto

un hilo disperso y deshecho,
una tensión que, de pronto insostenible, 
cortó aquello que parecía
compacto e inquebrantable

martes, 4 de junio de 2013

Centinela de la tierra

Fruto del vientre ubicado en lo más profundo del suelo, allí donde ningún ser vivo ha llegado jamás, yace el ser pequeño acurrucado y en silencio, en un letargo ancestral e infinito. De sus manos emergen raíces que van, de a poco, buscando la salida hasta encontrar el sol. En su pecho anidan flores rojas, que luego de atravesar frondosos tallos camino a la superficie, hallarán espacio para respirar el aire y conocer la otra vida. Aquella que existe por fuera del habitáculo-vientre que las cobijó, al igual que al pequeño ser, que siempre perderá oportunidad de lanzarse con ellas, por temerle tanto al sol, a la vorágine que le es ajena, a la extrañeza del "mundo real". 
De sus venas brotan los ríos, que se abren en los mares, que no son más que una porción de los océanos. Su cordón umbilical tiene directa conexión con el alma de cada raíz, de cada criatura que siente profundo amor y respeto por otros seres, por la belleza de la naturaleza en su extensión. Los ojos del ser pequeño proveen a la tierra de cuanto diamante exista en ella y la embellece a cada día que pasa, aún frente a las adversidades a las que el hombre, tristemente, la predispone.
Es al ritmo de las pulsaciones del ser pequeño, que la tierra toda late, y de allí que él no pueda despertar para mutar de vida. Con tan sólo un movimiento de su cuerpo, la tierra se estremece y mil paisajes se resquebrajan. Ser el eje del mundo no es tarea fácil, implica cargar con todo el peso solo, lo que le trae aparejado un fuerte dolor. Dolor que ha aprendido a soportar con intención de no acabar con la vida de las cosas hermosas que en nuestro planeta habitan.


Dibujo: Matías Farías Gómez

Hamor con "H" mayúscula, porque en su imperfección es más real

Impásimpasse

No es una cuestión que sea constante, sino más bien es de a momentos.
momentos definidos en el tiempo, largos y sostenidos,
necesarios a la evolución del pensamiento y ser completos.
Desesperar en un principio, como válida respuesta:
contrariedad insólita y de concreto.
Nada más alcanza, que esperar a que llegue el cambio.
Detonar lo mejor de sí,
dejar de esperar lo mejor de todos.
Y es que aunque redundante suene,
no es que todos seamos uno.
Uno es uno y para sí y no para todos los otros.